martes, noviembre 28, 2006

El más caro largometraje español



Planet One será la película mas cara del cine español y es un largometraje en animacion 3D.

Ilion animation studios tiene un presupuesto de 50 millones de dólares para hacer este, su primer largometraje, que se encuentra en preproducción. Esto supone la película más cara de nuestro país. Su estreno esta previsto para el primer trimestre de 2008.

Contará con Joe Stillman como guionista y Albie Hecht como productor, Jorge Blanco como director.

Tratará la historia de extraterrestres que temen ser invadido por los humanos, pero el protagonista de nuestra historia piensa todo lo contrario y cree que el universo puede ser algo maravilloso. Un día aparece algo del cielo, una nave con la palabra NASA escrita en ella, el austronáuta que la pilotaba esperaba colocar la bandera estadounidense en la superficie de este planeta pero en lugar de ello se encuentra en mitad de una barbacoa. Nuestro extraterrestre protagonista, Lem, tiene que ingeniarselas para ocultar al "humanícola" de las autoridades de Plante One y devolverlo a su planeta.

miércoles, noviembre 22, 2006

Robert Altman ha muerto



Nacido el 20 de Febrero de 1925, ha fallecido con 81 años en un hospital de Los Angeles.

Director con una extensa filmografía, como "The player", "Vidas cruzadas", "MASH", o incluso "Popeye".

Estuvo nominado a los oscar cinco veces a mejor director y otras dos por mejor película; nunca consiguió subir a recoger la estatuilla. Aunque si consiguió uno honorífico. Pero si que consiguió un globo de oro por la dirección de "Gosford Park".

Uno de los directores mas característicos de la segunda mitad del s XX nos ha dejado, pero no sus películas que podremos disfrutar siempre y esperemos que dentro de poco también podramos ver la última "A Prairie home Companion" porque todavía no tiene fecha de estreno en España.

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jueves, noviembre 16, 2006


Apuntes de Frank Gehry
El prestigio como director de Pollack, siempre me ha resultado un poco esquivo. El prestigio como arquitecto de Frank Gehry me ha resultado tan evidente, como chocantes sus diseños. Afortunadamente Pollack, sin ser un genio, no es un incompetente. Afortunadamente la personalidad de Gehry es tan atractiva, como sus edificios retorcidos. Lo mejor de la película de Pollack es que se sitúa en el mismo lugar que nosotros, el público. Reconoce que no tiene ni idea de arquitectura, ni tan siquiera de documentales. Por eso la fascinación que trasmite por la obra de Gehry es paralela a la nuestra. Su visión es la del profano. Y el estudio del arquitecto es el taller de las maravillas. Aunque la película no esta dividida en partes ni en bloques, sí está dividida en ámbitos, al modo de un edificio. Está el ámbito de las obras, el ámbito del trabajo en el estudio, el ámbito de la vida, y el ámbito del círculo que rodea a Gehry, Pollack se mueve en esos ambitos con bastante libertad, dejando un regusto a conversación fluida y un discurso coherente pero no atado a un hilo central. No es una estructura novedosa, pero no es ineficaz, porque hay un gran aliado que hace el transcurrir de imágenes llevadero: Desde el principio lo que transmite la película es sentido del humor. No nos equivocábamos, para construir semejantes edificios, hay que poseer mucho sentido del humor. Y es algo que parece rodear al protagonista. Sus amigos, más cercanos a un ámbito de arte más mundano, que a la arquitectura, lo comparten, en cambio los que prefieren la crítica adolecen de su falta. Desde un principio es obvio que cuanto más divertida sea la propuesta de Gehry, más atractiva resulta, y que cuando es menos fiel a si mismo, más convencionales se vuelven sus obras. Pero Pollack no opta por hacer un recorrido historicista por su trabajo. Opta más bien por hacer un recorrido por la personalidad del sujeto de su película. Juicioso, aunque no evidente. Y es que en principio ese sujeto no tiene nada atractivo. Gehry ya tiene sus buenos 60 años y su aspecto y modales son profundamente campechanos, tímidos y relajados. No hay nada en la imagen externa de Gehry que haga sospechar su enorme caudal de talento y fantasía, de hecho es incluso vulgar. Pero sabiamente Pollack se da cuenta de esto, aunque no duda en mostrarnos a este tranquilo anciano, pronto nos damos cuenta de que hay algo especial en él. Un atractivo. Quizá sea su eterna pero plácida sonrisa, quizá sea la manera trivial y nada afectada en que propone las formas más descabelladas para la maqueta de un edificio. De alguna manera se contrapone a sus edificios, cuyo exterior es sumamente atrevido e imaginativo y en cambio el interior es acogedor y humano. La dicotomía de Gehry sin embargo no se resuelve en una tensión en su vida privada como en otros artistas, dominados por la manía creativa. En cambio en Gehry, bien sea por el éxito que ha tenido, bien sea por que ha acabado haciendo exactamente lo que quería, la tensión solo se manifiesta en sus creaciones. Gehry no puede evitar que su trabajo le haga enormemente feliz. Y el acercamiento al personaje de Pollack está muy en consonancia con la persona misma. La película no es tensa en los sentimientos, pero si en un sentido intelectual. Es también un pequeño curso de cómo mirar un edificio, eso sí, dominados por la óptica de Gehry, que es una forma muy aceptable de hacerlo, Pollack se sirve de algunos recursos, tan típicos como hacer encadenados del boceto a la obra, pero a veces simplemente pasa de la idea a la obra sin perdida ninguna de claridad con el simple corte. Y ante el despliegue de talento de alguien que no hace edificios para integrarlos en su contexto, sino que se convierte en la parte llamativa, alegre y espectacular del contexto, Pollack no puede sino rendirse con profunda admiración y simpatía, dejando que la película sea más de su retratado que suya, por lo que, sin haber hecho jamás un documental, alcanza la virtud cumbre del cine documental clásico: Que lo que nos admire, sea el tema y no tanto la película.

miércoles, noviembre 15, 2006

Saw III

Para empezar diré que de las 3, la mejor es claramente la primera, quizás en esta entrega han apostado mas por la brutalidad de las escenas y la sangre, si saw fue una buena película no era solo por lo bestia que era, si no por la originalidad, y en esta entrega no es que lo consiga mucho.
El guion es algo casi sin sentido que solo sirve para ofrecer al espectador sangre, visceras, huesos rotos y alguna que otra nausea. Debo reconocer que en algunas de las escenas gire un poco la cabeza por la brutalidad de las imagenes. La historia comienza justo por donde termino la primera en forma de flashbacks y si recordais en la segunda entrega puzzle estaba en sus ultimas, ¿como planear todas esas torturas macabras? con un ayudante, el cual no esperas.

En esta entrega podriamos dividir la historia en dos partes, con dos personajes principales, que tienen entre si una estrecha relación, pero ninguno de los dos saben que estan jugando al mismo juego, juego en el que los dos personajes se juegan las vidas de otras personas y por supuesto también la suya propia.
El ritmo que mantiene es totalmente irregular, verdaderamente hay algunas escenas muy débiles y otras mas fuertes (en ambos sentidos) y sobre todo en la parte final de la película intenta mantener el ritmo con flashbacks sobre el principio y el final de la primera película, pero creo que eso hace que lo rompa un poco.
En cuanto al personaje de Shawnee Smith (Amanda) es un poco incomprensible teniendo en cuenta por todo lo que a pasado y no me explico como a podido acabar como acaba. Angus MacFadyen (Jeff) lo muestran al principio como un loco a causa de la muerte de su hijo pero mientras avanza la película vemos que también tiene su corazoncito y que intenta salvar a las víctimas del juego. Dina Meyer (Kerry) aparece demasiado tranquila teniendo en cuenta todo lo que le ocurre y lo que le puede pasar, me parece que tendría que estar mas nerviosa, esta demasiado tranquila. Tobin Bell (puzzle) pasa de ser la gran amenaza que ha sido en las otras dos entregas a ser un pobre moribundo que a pesar de ello sigue con su gran capacidad psicópata mental.

Un último punto a destacar, en esta tercera historia no aparece prácticamente la policía, solo un par de veces al principio del largometraje, todo lo contrario que en las anteriores que la policía tenía un papel mas o menos importante en las antecesoras a saw 3. Se ha confirmado una cuarta para el próximo halloween y si nada lo impide seran hasta 6, con el desenlace de la tercera pienso que la siguiente será distinta a las demas, un cambio que espero que sea para el bien de la saga.

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viernes, noviembre 10, 2006

Infiltrados (The Departed)


Últimamente me estoy cansando de leer la cantinela de que se está agotando la creatividad en Hollywood, que hay multitud de secuelas y remakes, etc... Lo malo es que muchas veces esto sale de las plumas de los críticos más famosos del país, quienes parece ser que no recuerdan que prácticamente desde sus inicios el cine se ha nutrido de segundas partes y remakes. Por sólo citar unos pocos ejemplos: King Kong conoció varias secuelas, entre ellas El Hijo de Kong, así como Frankenstein y muchas otras. Ben Hur de Wyler y Los diez mandamientos de De Mille, son dos remakes de películas de la época muda. Y seguiría porque ejemplos hay miles. Tampoco vale lo de rehacer películas asiáticas al estilo Hollywood, poque en los primeros tiempos del sonoro también se hacían cosas parecidas, como rodar la misma película con otros actores para venderla en otros mercados en su idioma. Por lo que la situación actual no es ninguna novedad.

También me he dado cuenta de una cosa y es que las mismas gentes que echan pestes de los remakes se callan sus razonamientos si éstos vienen firmados por directores de su agrado, como Martin Scorsese. Todo esto viene a colación de Infiltrados, la nueva película del director americano. Es un remake de el filme asiático conocido internacionalmente como Infernal Affairs, cosa señalada en todas las críticas y comentarios, que muchas veces afirman cosas como que seguramente el remake es superior al original, sin haber visto este último. Yo no puedo realizar tal afirmación porque no he podido disfrutar de ese filme, bueno en realidad es una trilogía, pero sí puedo decir una cosa y, es que el filme de Scorsese es una excelente película, una de las mejores que he visto este año, si no la mejor.

La historia de dos infiltrados en la mafia y en la policía de Boston, atrapa desde el primer minuto, debido a su ritmo endiablado. La película fluye como ninguna en mucho tiempo, con una dirección y montaje enérgicos y eficaces, que huyen de tiempos muertos y de escenas innecesarias y eso a pesar de una duración cercana a las dos horas y media.

Además el elenco está magnífico tanto los protagonistas como los secundarios. Mención especial para Jack Nicholson que aun pasado de roscas e histriónico como siempre nos regala con una escena imborrable que demuestra toda sus experiencia frenta a las cámaras. Es la escena en la que acusa al personaje interpretado por Di Caprio de ser el topo de la policía. Además el sabio Scorsese, que llevaba perdido para la causa cinematográfica durante varios años, sabe quedarse en un segundo plano en esa escena dándole cancha tanto a Jack como a di Caprio, que mantiene muy bien el tipo.

El guión mantiene el interés durante toda la película, los personajes aparecen bien trazados, secundarios incluidos, entendemos sus sentimientos, sus motivaciones, no siendo además redundante ni sobreexplicativo, un mal de muchos thrillers americanos. Quizás la trama del triángulo amoroso está un poco desdibujada, pero adivino que es debido a que muchas escenas han caído en la sala de montaje, junto con la alta carga sexual del personaje de Nicholson, que finalmente es más intuida que mostrada.

Como es habitual en Scorsese la música en la película está dominada por canciones preexistentes, algunas muy conocidas, dando poca cancha para la partitura original de Howard Shore que, por otro lado, tampoco sabe encontrar el tono y resulta incluso molesta en algunas escenas, algo que ya le pasaba en su partitura para la anterior película del director, El Aviador.

Sólo diciendo Gangsters y Scorsese sería suficiente para que todo el mundo corriera en masa para ver la película. Si eso no es suficiente, pues añado una dirección enérgica, un guión preciso y unos actores en estado de gracia. Esta película vuelve a demostrar que hoy en día se puede ver buen cine en Hollywood, aun siendo un remake.

miércoles, octubre 25, 2006

Pequeña Miss Sunshine


Aquí tenemos la road movie del año. Frente a otros géneros como el terror, la comedia, las películas de carreteras aparecen como uno más pues, si bien, pueden enmarcarse normalmente en alguno de los géneros maestros, por llamarlos de algún modo, sí es cierto que por estructura, por fines, todas las llamadas road movies comparten características.

Pequeña miss sunshine representa resulta un film ejemplar dentro del género. Tenemos así a la familia protagonista, un conjunto de perdedores (loosers) tan típicos del cine americano: el padre que ha diseñado toda una metodología sobre cómo llegar al éxito en nueve pasos y que espera constantemente una llamada de teléfono que le confirme que su libro va a ser publicado, la niña pequeña regordeta obsesionada con los concursos de belleza, el abuelo heroinómano, el tío deprimido con tendencias suicidas, el hijo adolescente que lee constantemente a Nietzche y que lleva nueve meses con un voto de silencio y, finalmente, la madre, el personaje que intenta poner un punto de cordura en todo el asunto. El desencadenante de toda la historia es un concurso de belleza infantil para el que la pequeña Olive ha sido elegida tras una pequeña carambola. Como la economía no es nada boyante, deciden coger todos, aunque con reticencias, su cochambrosa furgoneta y recorrerse dos estados del sur de los Estados Unidos, de la América profunda, para que la niña consiga su sueño de participar. Como en toda road movie, el destino no es lo importante, sino el viaje en si mismo.

La película, que podría calificarse de drama con dosis de comedia, gira entorno a las frustraciones por no alcanzar el éxito. El padre es un hombre obsesionado con ser un triunfador, empecinado en que su método es infalible, obstinado en negarse a reconocer que él mismo es un perdedor. Éste comportamiento afecta a todos los que le rodean, comenzando con sus hijos, el adolescente que odia a su familia de perdedores y quiere convertirse en un piloto de cazas y la hija que vive obsesionada con los concursos de belleza. La madre y el abuelo en contraposición asumen su escala en la sociedad, aunque tienen puestas las esperanzas en la niña, en que, al menos ella sí sea una triunfadora. Mientras, el tío, interpretado brillantemente por Steve Carell, ha dado el paso contrario, ha pasado de ser un triunfador a ser un perdedor.

A pesar de los tintes dramáticos la película está salpicada por multitud de momentos divertidos e hilarantes, como esa furgoneta destartalada que acaba siendo un personaje más de la película o el concurso de belleza infantil. El guión resulta todo un acierto, los personajes, a pesar de su punto estrafalario, nos parecen cercanos, comprensibles, humanos. Además presenta un ritmo muy adecuado alternando comedia y drama, introduciendo elementos novedosos para que la trama no decaiga. Los actores están muy bien, se nota que tienen un buen material de partida y saben sacarle jugo. Desde Greg Kinnear, brillante como padre obsesionado por el triunfo, hasta Alan Arkin, un auténtico robaplanos como el abuelo heroinómano y adicto al porno.

La dirección además es efectiva, sin abusar del montaje acelerado y haciendo un gran uso del formato panorámico, un decisión arriesgada, con el que se ha rodado la película. Consiguen planos realmente muy interesantes, ayudados por una excelente fotografía. La banda sonora resulta además muy estimulante, siendo muchos de sus temas arreglos instrumentales de canciones conocidas que le añaden un punto loco y divertido.

En resumen, se trata de un filme excelente, dramático pero divertido, humano, rodado y escrito con inteligencia, demostrando, una vez más, que el cine no requiere de grandes presupuestos ni de aparatosas historias para llegar a la gente.

Por cierto, para la gente anti estudios, anti cine americano, esta película ganadora de varios premios del cine independiente y del premio del público del Festival de San Sebastián, ha sido producida por un gran estudio: 20th Century Fox, aunque haya sido a través de una filial Fox Searchlight.